La decisión fue adoptada durante una reunión extraordinaria celebrada este jueves en Riad.

Además de Arabia Saudí, la alianza está integrada por Kuwait, Baréin, Catar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania, Yemen, Bangladés, Nigeria, Sudán, Yibuti y Somalia.

La nueva coalición tendrá como misión hacer frente a los crecientes desafíos para la seguridad marítima internacional y funcionará como un mecanismo de cooperación en materia de defensa marítima.

Su objetivo es reforzar la seguridad, garantizar la libertad de navegación y proteger las rutas del comercio internacional y del suministro energético, así como salvaguardar los intereses marítimos comunes en el estrecho de Bab el-Mandeb, el mar Rojo y el golfo de Adén, de conformidad con el derecho internacional y las convenciones de las Naciones Unidas.

La iniciativa surge en un contexto de creciente deterioro de la seguridad en rutas marítimas estratégicas, como el estrecho de Ormuz, el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb.

En los últimos meses, Irán y Estados Unidos han protagonizado varios incidentes contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz, mientras que los hutíes de Yemen y grupos armados proiraníes en Irak han intensificado sus ataques contra instalaciones petroleras y buques petroleros saudíes en el mar Rojo.