En la pagoda de Quan Su, sede principal de la Sangha Budista de Vietnam, en Hanói, los solemnes sonidos de las campanas y los tambores resonaron en memoria de los héroes de la nación.
De acuerdo con el bonzo superior Thich Duc Thien, vicepresidente y secretario general del Consejo Administrativo de la Sangha Budista de Vietnam, en los últimos días la organización, junto con sus monjes y fieles, ha celebrado ceremonias de réquiem en homenaje a los mártires y caídos.
El ritual de las tres campanadas se llevó a cabo precisamente este 27 de julio, Día de los Inválidos y Mártires de Guerra, para expresar una profunda gratitud a quienes sacrificaron sus vidas por la Patria.
Por su parte, los fieles presentes en el templo durante la ceremonia elevaron plegarias en memoria de los antepasados y de los héroes de la nación, con profundo respeto y agradecimiento.
“Soy Tran Quoc Long y mi nombre budista es Phuc Hai. Nuestra comunidad se encomienda de todo corazón a Buda, a los grandes bodhisattvas y a la venerable Sangha para que bendigan las almas de los heroicos mártires y las guíen hacia un plano superior”, dijo un creyente.
“Me llamo Bui Thi Lam y soy residente en el barrio de Bo De, en Hanói. Llegué a la pagoda de Quan Su a las 4 de la mañana para participar en las ceremonias con motivo del Día de los Inválidos y Mártires de Guerra. Recordamos a los héroes con profunda gratitud y honramos su memoria elevando oraciones por las almas de quienes dieron su vida por la independencia y la libertad de la Patria”, expresó otra fiel.
El año 2026 marca la primera vez que la Sangha Budista de Vietnam celebra esta ceremonia sagrada a escala nacional en sus más de 18.000 pagodas, distribuidas en las 34 provincias y ciudades del país, con motivo del 79.º aniversario del Día de los Inválidos y Mártires de Guerra (27 de julio de 1947-27 de julio de 2026).
