Artistas vietnamitas e internacionales comparten escenario para saludar al público. (Foto: Thu Vu/VOV) |
El evento, del 10 al 12 de octubre, convirtió la capital en un gran escaparate cultural, donde Vietnam y numerosos países compartieron tradiciones, arte y valores solidarios. Además de ofrecer un amplio programa de actividades, el festival sirvió para promover el espíritu de empatía y ayuda mutua del pueblo vietnamita hacia las comunidades afectadas por desastres naturales.
La ceremonia de clausura tuvo lugar anoche en el Centro de la Ciudadela Imperial de Thang Long, sede del Centro de Conservación del Patrimonio de Thang Long (Hanói). En su intervención, el ministro de Cultura, Deporte y Turismo, Nguyen Van Hung, destacó: “El festival no solo ha sido un encuentro fraternal entre las culturas del mundo, con el mensaje de que compartimos un mismo latido de amor. Juntos aprendemos y compartimos para superar las barreras del idioma y la distancia geográfica y así acercarnos más. Creamos un espacio que celebra la diversidad cultural y contribuimos a mantener la paz y la seguridad internacionales a través de la cooperación, en línea con el principio de la UNESCO: la cultura por la paz. Reafirmamos el papel pionero de la cultura en el impulso de la cooperación internacional y en la construcción de puentes de amistad entre los pueblos para alcanzar un desarrollo sostenible y una prosperidad común”.
El festival permitió a Vietnam proyectar la imagen de un país hospitalario y abierto al mundo, con una vida cultural rica y profundamente arraigada en su identidad. También brindó a los artistas vietnamitas la oportunidad de mostrar su talento creativo, su capacidad de integración y su aspiración de conectar con el público internacional mediante el lenguaje universal del arte.

