Lo consideran un paso positivo para reducir tensiones y abrir espacio a una solución diplomática en Oriente Medio.
El secretario general de la ONU, António Guterres, acogió favorablemente el acuerdo y llamó a todas las partes a respetar plenamente el derecho internacional y los términos pactados, como base para una paz duradera.
La Unión Europea también consideró el pacto como “un paso atrás del abismo” y una oportunidad clave para reducir la escalada, reactivar la navegación y promover el diálogo, reiterando su disposición a apoyar los esfuerzos diplomáticos.
Mientras, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, destacó su papel en la distensión y valoró la mediación de países como Pakistán. Desde Rusia, la portavoz de la Cancillería, Maria Zakharova, afirmó que el uso de la fuerza ha fracasado y abogó por una solución política basada en el derecho internacional.
El presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su esperanza de que la tregua se respete plenamente, mientras que el primer ministro británico, Keir Starmer, se comprometió a coordinar esfuerzos para sostener el acuerdo y avanzar hacia una solución duradera, incluida la reapertura del estrecho de Ormuz.
En otro acontecimiento relacionado, Pakistán anunció que su país recibirá el 10 de abril a delegaciones de alto nivel de Estados Unidos e Irán para iniciar negociaciones directas hacia un acuerdo de paz a largo plazo. La delegación iraní estará encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, mientras que la estadounidense será liderada por el vicepresidente JD Vance.
