La cita reúne a cientos de delegados, incluidos funcionarios, oficiales de policía, académicos y expertos de muchos países.
Los asistentes estimaron que la revolución tecnológica representa grandes oportunidades, pero al mismo tiempo crea condiciones para que los crímenes perpetren sus ataques en los puntos más vulnerables.
Según ellos, es necesario intercambiar informaciones, experiencias y modelos de cooperación para hacer frente a las amenazas en áreas como inteligencia, macrodatos, biotecnología y cibernética.
Además, los delegados propusieron medidas destinadas a un enfoque general sobre los desafíos y las tendencias de seguridad en el futuro.
