La medida constituye el primer paso para poner en marcha el plan de retirada de las fuerzas israelíes del sur del Líbano y transferir gradualmente la responsabilidad de la seguridad a Beirut, tras años de tensión a lo largo de la frontera.

En concreto, las operaciones en la “zona piloto” comenzaron en las localidades de Froun, Srifa y Zawtar al-Gharbiya, bajo la coordinación del Grupo de Coordinación Militar para el Líbano, respaldado por Estados Unidos. Conforme al mecanismo acordado, las Fuerzas Armadas Libanesas (LAF) asumirán progresivamente el control de las posiciones evacuadas por Israel.

El Ejército libanés informó que trabaja en coordinación con el grupo liderado por Estados Unidos para preparar el despliegue de tropas en Zawtar al-Gharbiya tan pronto como Israel complete su retirada.

Sin embargo, las autoridades libanesas recomendaron a la población no regresar a esta zona hasta que concluya el proceso de transferencia, con el fin de garantizar su seguridad.

Entretanto, las unidades de las LAF ya han iniciado patrullas regulares en Froun y Srifa. Un alto funcionario israelí, que pidió permanecer en el anonimato, indicó que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) prevén iniciar la primera fase de la retirada desde el 21 de julio, aunque no han precisado las localidades en las que comenzará la operación.