La ceremonia comenzó con el programa artístico especial “Ciudad Ho Chi Minh: tu nombre brillará para siempre”, que recorrió los principales hitos de la historia nacional, desde el 5 de junio de 1911, cuando el joven Nguyen Tat Thanh partió del muelle de Nha Rong en busca del camino para liberar al país, hasta el 2 de julio de 1976, fecha en la que la Asamblea Nacional decidió oficialmente dar a Saigon-Gia Dinh el nombre del prócer de la revolución nacional.
En su intervención, To Lam destacó el significado histórico de esta decisión y los avances logrados por Ciudad Ho Chi Minh durante los últimos 50 años. Asimismo, fijó seis prioridades para la nueva etapa de desarrollo. Se trata de las tareas de consolidar el Partido y el sistema político; perfeccionar las instituciones; modernizar la planificación urbana y las infraestructuras; promover el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la transformación digital; elevar la calidad de vida de la población; y fortalecer la integración internacional, junto con la defensa y la seguridad nacionales.
De esta manera, To Lam señaló: “Al mirar estos 50 años de historia, no podemos conformarnos con lo alcanzado; debemos avanzar con mayor determinación hacia una nueva etapa de desarrollo. En la nueva era de Vietnam, Ciudad Ho Chi Minh debe seguir siendo pionera y liderar el crecimiento del país. Gracias a sus ventajas como gran centro económico, financiero, tecnológico, logístico y de innovación, respaldado por una fuerza laboral altamente cualificada, Ciudad Ho Chi Minh debe convertirse en una supermetrópoli estratégica, policéntrica y altamente competitiva tanto a nivel regional como internacional”.
Por su parte, el secretario del Comité del Partido de Ciudad Ho Chi Minh, Tran Luu Quang, reafirmó la responsabilidad de la urbe sureña de preservar su tradición y mantener su papel como principal motor del desarrollo nacional en la nueva etapa.
En ese sentido, manifestó: “El nombre de Ciudad Ho Chi Minh no constituye únicamente un reconocimiento al pasado, sino que también representa una responsabilidad en el presente y un compromiso con el futuro. La ciudad debe hacer realidad sus ideales y aspiraciones. No basta con preservar ese honorable título; debemos engrandecerlo continuamente mediante nuevos logros, nuevos valores y mayores contribuciones al desarrollo del país”.
Con este motivo, To Lam entregó al Comité del Partido, las autoridades y el pueblo de la metrópoli sureña una escultura del Presidente Ho Chi Minh como obsequio conmemorativo.
Antes de la ceremonia, los principales dirigentes del país rindieron homenaje al líder de la Revolución con una ofrenda floral y de incienso ante su monumento.
