El equipo de fiscales especiales, que acusa al exmandatario de encabezar una conspiración para subvertir el orden constitucional, sostuvo que no existen motivos para descartar la pena capital. A su juicio, la insurrección promovida por Yoon vulneró los principios fundamentales del país y los logros alcanzados a lo largo de su historia constitucional.
Los fiscales calificaron los hechos de autogolpe, al considerar que un presidente elegido democráticamente trató de alterar el orden constitucional desde el poder. Asimismo, advirtieron de que esta actuación suponía un retroceso de cuatro décadas en la historia democrática de Corea del Sur.
Tras los alegatos finales y la última intervención de la defensa, previstos para el próximo 5 de noviembre, el tribunal anunciará la fecha en que se hará pública la sentencia de apelación.
