En declaraciones a la prensa, Miguel Díaz-Canel explicó que el paquete de reformas busca establecer un sistema de gestión económica capaz de resolver las tensiones entre la planificación y las dinámicas del mercado, eliminar obstáculos al desarrollo empresarial y estimular la actividad económica mediante el fortalecimiento de la producción nacional y las exportaciones.
Entre las medidas anunciadas figura la ampliación de la autonomía de los gobiernos locales, una iniciativa planteada anteriormente que permitirá a cada localidad definir sus propios actores económicos.
En el ámbito agrícola, el presidente cubano destacó la necesidad de recuperar la producción mediante un mayor acceso directo de los productores a los mercados de insumos y divisas, además de fomentar la inversión extranjera y las alianzas entre los distintos actores económicos.
El Gobierno también promoverá el comercio internacional mediante la autorización de operaciones de importación y exportación sin intermediarios, así como la aplicación de incentivos arancelarios para quienes introduzcan materias primas e insumos destinados a la producción.
Respecto a la inversión extranjera, Miguel Díaz-Canel aseguró que se agilizarán los procedimientos de aprobación, se eliminarán barreras administrativas y se establecerá un marco jurídico que genere mayor confianza tanto entre los inversores nacionales como extranjeros.
