En su discurso, el líder vietnamita compartió tres mensajes principales: En primer lugar, el reconocimiento del cambio estratégico de la era: un período de profunda transformación que amenaza con la fragmentación, pero que también abre nuevas oportunidades, donde la Unión Europea (UE) continúa desempeñando un papel central y pionero. En segundo lugar, la creciente convergencia de visión, valores y pensamiento sobre la “autonomía estratégica” entre Vietnam y la UE, que es una base sólida para que ambas partes avancen. En tercer lugar, las direcciones estratégicas innovadoras en las relaciones Vietnam-UE; en este contexto, la relación Vietnam-Bélgica es el motor y la prueba más clara.
Según To Lam, los países atraviesan un período de profunda transformación del orden internacional. La competencia estratégica entre las grandes potencias ha calado hondo en todas las estructuras fundamentales: desde la economía, el comercio y las cadenas de suministro, hasta la tecnología estratégica, la IA y los estándares de datos. El surgimiento de políticas de “Seguridad Económica” o “Reducción de Riesgos” está creando nuevas fronteras en los ecosistemas tecnológicos y las cadenas de producción, empujando al mundo al borde de una grave fragmentación geoeconómica.
El dirigente destacó: “La experiencia confirma que ninguna nación puede resolver estos riesgos globales por sí sola. El reto estratégico reside en cómo proteger la soberanía nacional y, a la vez, contribuir a la construcción de un orden internacional justo, abierto y basado en normas. Esta es precisamente la cuestión que exige una solución compartida entre Vietnam y la UE, y creo que cuanto más intercambiemos puntos de vista, más nos daremos cuenta de que compartimos más similitudes estratégicas y valores fundamentales que diferencias”.
El Secretario General y Presidente declaró que, para responder a esa pregunta, Vietnam ha elegido el lema “Confianza - Autosuficiencia - Fortaleza - Superación personal - Orgullo nacional”. La filosofía es: La autosuficiencia y la superación personal generan resiliencia y autodeterminación. La amplia cooperación internacional contribuye a abrir más espacio para el desarrollo nacional, y en ese camino, Vietnam necesita un acompañamiento estratégico, justo, equilibrado y eficaz de sus socios internacionales, con la UE como asociado principal.
To Lam propuso cinco áreas estratégicas de cooperación decisivas entre Vietnam y la UE para el próximo período, que consisten en fortalecer la confianza política y la seguridad económica; institucionalizar la cooperación económica, comercial y de inversión a un nuevo nivel; lograr avances en ciencia y tecnología, semiconductores e innovación; promover la transición verde y una transición energética justa; y por último, fomentar la base de la educación, la formación y los intercambios entre personas.
En sus conclusiones, el dignatario destacó la milagrosa convergencia de dos fuentes de inspiración: el lema escrito en el emblema nacional belga: “La unidad crea fuerza”, y las enseñanzas del presidente Ho Chi Minh: “Unidad, unidad, gran unidad. Éxito, éxito, gran éxito”; afirmando que este es el denominador común de la nueva era: Unidad en la diversidad, caminando de la mano con respeto por las diferencias, para escribir juntos un nuevo capítulo de paz y prosperidad para ambos continentes.
