El mismo día, el ministro de Relaciones Exteriores de Vietnam, Le Hoai Trung, transmitió sus condolencias a su homólogo indonesio, Sugiono.
El seísmo, de magnitud 7,7, sacudió en la mañana del 15 de agosto la provincia de Nusa Tenggara Oriental y dejó al menos 40 muertos y decenas de heridos, mientras unas 2.000 personas tuvieron que ser evacuadas.
Los corrimientos de tierra afectaron varias carreteras y los daños en las infraestructuras y las comunicaciones dificultaron las labores de rescate.
Con el fin de atender a los damnificados, se han enviado más de 50.000 paquetes de alimentos, así como víveres, agua potable, agua limpia, tiendas de campaña, generadores eléctricos y otros artículos de primera necesidad.
