Según el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS), las temperaturas oscilan entre los 32 y los 40 grados centígrados en numerosas zonas, mientras que la sensación térmica puede alcanzar los 46 grados.

De cara al fin de semana, las autoridades han habilitado más centros de refugio climático. Más de 175 millones de estadounidenses vivirán en áreas con alto o extremo riesgo de calor y cientos de ciudades podrían registrar temperaturas récord.

El NWS advirtió que se trata de una de las olas de calor más peligrosas desde el inicio del verano, debido a que las temperaturas extremas se mantienen tanto de día como de noche, lo que aumenta el riesgo de insolaciones, golpes de calor y enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

Ante esta situación, ciudades como Chicago y Nueva York han abierto más centros de refrigeración temporal, han habilitado puntos móviles de alivio térmico, han distribuido agua potable gratuita y han reforzado la asistencia a los colectivos más vulnerables.

La ola de calor coincide con las celebraciones del 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos y con la organización conjunta del Mundial 2026 por parte de Estados Unidos, Canadá y México.

Varias sedes del torneo, entre ellas Boston, Filadelfia y Kansas, se han visto afectadas por las condiciones meteorológicas extremas.

Algunos aficionados compartieron: “Por suerte tenemos unos asientos bastante buenos, justo debajo de una gran cubierta. Probablemente tendremos que ir moviéndonos a lo largo de la grada para mantenernos a la sombra, pero no pasa nada. Creo que solo podré aguantar aquí dos o tres horas, así que espero que el partido no llegue a la prórroga”.

“Venimos de un lugar con un clima mucho más fresco. No estamos acostumbrados a un calor como este. Intentaremos aguantar unas horas más y después buscaremos un sitio con aire acondicionado para refrescarnos”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que trabaja junto con la FIFA para reforzar las medidas de protección de jugadores y aficionados, entre ellas la emisión de alertas, el suministro de agua potable, la instalación de zonas de refresco y la aplicación de pausas de hidratación durante los partidos.