Durante un mitin electoral celebrado recientemente en la ciudad de Mobile, Alabama, Trump calificó el anuncio de “noticia de última hora” que podría contribuir a abaratar los combustibles para los estadounidenses. El mandatario también afirmó que Estados Unidos no impondrá una prohibición a las exportaciones de diésel y consideró que el aumento de las exportaciones europeas de este combustible constituye “una gran contribución al mundo”.

Trump pronosticó, asimismo, que los precios de los combustibles seguirán bajando, especialmente si el conflicto con Irán llega pronto a su fin.

Según la declaración conjunta del G7, los países del grupo de las principales economías industrializadas coordinarán, a través de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la liberación de 100 millones de barriles de petróleo crudo y productos derivados, una medida que comenzará de inmediato y se prolongará durante cuatro meses. Una cantidad considerable de diésel llegará al mercado durante los primeros 20 días.

El G7 también dejó abierta la posibilidad de estudiar nuevas liberaciones de reservas de diésel si las condiciones del mercado así lo requieren.