Representantes del BAD estimaron que el PIB de Vietnam crecerá un 7,2 % en 2026 y un 7 % en 2027, según expusieron en una conferencia de prensa celebrada con motivo de la presentación del informe Perspectivas de Desarrollo Asiático correspondiente al primer trimestre de 2026.
El organismo atribuye este desempeño a la fortaleza de las exportaciones antes del ajuste arancelario de Estados Unidos, así como a las políticas de apoyo y a una inversión sostenida durante el último año. No obstante, advierte de que los cambios en la política comercial estadounidense, el conflicto en Oriente Medio y la incertidumbre global podrían limitar tanto las exportaciones como los flujos de inversión, aumentando la presión sobre el crecimiento a corto plazo.
El director del BAD en Vietnam, Shantanu Chakraborty, subrayó la rápida respuesta del Gobierno ante las interrupciones en el suministro energético derivadas del conflicto en Oriente Medio. Las medidas fiscales, incluidas reducciones impositivas y el uso de fondos de estabilización, junto con una gestión flexible de los precios y una mayor coordinación en el abastecimiento, han contribuido a contener la inflación a corto plazo y a sostener la actividad económica.
A más largo plazo, el organismo considera prioritarios el aumento de la eficiencia energética, la diversificación de las fuentes de suministro y la aceleración de la transición hacia energías limpias, con el fin de reducir la vulnerabilidad ante futuras crisis.
En la misma comparecencia, Nguyen Ba Hung, economista jefe del BAD en Vietnam, afirmó que el crecimiento en 2026 se apoyará en el impulso de la inversión pública y en una política monetaria expansiva. Aunque la inversión extranjera directa y las exportaciones seguirán siendo motores clave, factores externos adversos, como las tensiones en Oriente Medio o las medidas arancelarias de Estados Unidos, podrían afectar negativamente a ambos ámbitos.
El BAD prevé además que la inflación alcance el 4,0 % en 2026 y descienda al 3,8 % en 2027.
