En su mensaje, el jefe de Gobierno subrayó que el Partido y el Estado de Vietnam “siempre consideran que la labor en materia étnica y religiosa ocupa una posición estratégica de gran importancia y constituye una tarea de todo el Partido, de todo el pueblo, de todo el Ejército y del conjunto del sistema político”.

De cara al futuro, en un contexto de nueva etapa de desarrollo nacional, el primer ministro expresó su confianza en que los compatriotas y los venerables monjes de la etnia jemer seguirán promoviendo la tradición patriótica y el espíritu de unidad, así como preservando y difundiendo los valores culturales y las creencias positivas.

“Todo ello contribuirá a consolidar y fortalecer el gran bloque de unidad nacional y a impulsar al país hacia una nueva era de prosperidad, fortaleza, civilización y felicidad”, afirmó