En un comunicado publicado ayer, el BCE señaló que está “siguiendo de cerca” las repercusiones sobre la inflación derivadas de la reanudación de los combates en Oriente Medio.

La escalada del conflicto en Oriente Medio y el aumento de los precios del petróleo han puesto al BCE en alerta. En junio pasado, el organismo se convirtió en el primer gran banco central en subir los tipos de interés tras el cierre casi total del estrecho de Ormuz, con un incremento de 0,25 puntos porcentuales, hasta situarlos en el 2,25 %.

Tras la firma el mes pasado de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán para una tregua temporal en el conflicto, surgieron expectativas de una estabilización. Sin embargo, la reanudación de los combates ha aumentado el riesgo de nuevas presiones inflacionarias en la eurozona. En junio, la inflación de la zona euro se situó en el 2,8 %.