Ante el CSNU, el vicecoordinador especial de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, advirtió de que “la población de Gaza no puede soportar otra guerra” y pidió a las partes evitar cualquier acción que pueda desencadenar un nuevo conflicto a gran escala.
Por su parte, Nickolay Mladenov, alto representante para Gaza del Consejo de Paz, señaló que el alto el fuego ha permitido reducir considerablemente la violencia y mejorar el acceso de la ayuda humanitaria, aunque subrayó que “todavía no existe una recuperación real” en el enclave.
Durante la sesión, los delegados expresaron además su preocupación por el aumento de la violencia en Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental. Pese a la gravedad de la situación, responsables de la ONU consideraron que el actual marco de alto el fuego sigue ofreciendo una oportunidad clave para contener una nueva escalada y avanzar en la reconstrucción de Gaza.
La organización instó asimismo a las partes implicadas a actuar con responsabilidad y reactivar cuanto antes el proceso orientado a la solución de dos Estados, con vistas a garantizar una paz duradera en la región.
