Tras la victoria de Argentina por 2-0 sobre Austria, Messi elevó a 18 su cifra de goles en las fases finales de la Copa Mundial, consagrándose como el máximo goleador en la historia del torneo. Este hito no solo refuerza su condición de leyenda, sino que ha revalorizado exponencialmente los artículos vinculados a su carrera.
En el partido del martes, el capitán argentino lució una camiseta con dos distintivos especiales: la insignia "Legado del Mundial" —reservada para los futbolistas que han participado en cinco o más ediciones del torneo—, y el parche del Balón de Oro, concedido al mejor jugador de la edición anterior.
Los expertos anticipan que estos elementos se incorporarán a futuras series de memorabilia. Las tarjetas o cromos que incluyan fragmentos del material utilizado en ese histórico encuentro podrían alcanzar precios de entre varios millones y decenas de millones de dólares, dependiendo de la demanda en el mercado.
Sin embargo, este auge también ha incrementado el riesgo de fraude. Los especialistas del sector advierten a los aficionados que extremen precauciones ante la creciente proliferación de cromos y camisetas con firmas falsas o sin el debido certificado de autenticidad.
