Foto: Diario Las Américas |
El Parlamento del país convocó el mismo día una sesión plenaria para discutir el tema. En consecuencia, el régimen de excepción restringe la libertad de reunión, permite que la policía arreste a los sospechosos sin una orden de arresto y aumenta las sentencias de prisión para los pandilleros a un máximo de 45 años.
Se trata de la represión más intensa que ha llevado a cabo el gobierno de El Salvador para combatir el problema de las bandas criminales que han amenazado el orden y la seguridad en este país durante décadas.

