Otras 50 personas sufrieron heridas leves y recibían atención médica en centros sanitarios de campaña.

Sánchez visitó este miércoles el lugar del siniestro, ocurrido hacia las 9:00 del 28 de octubre cerca de la estación de Urda, a unos 120 kilómetros al sur de Madrid.

Según las primeras informaciones, un tren de Renfe embistió por detrás a un convoy de Iryo detenido en la vía, lo que provocó el descarrilamiento de dos vagones.

La ministra de Sanidad, Mónica García, calificó el suceso de «gran tragedia» e hizo un llamamiento a la ciudadanía para que donara sangre y contribuir así a la atención de los heridos.

Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, apuntó que una decisión inusual del centro de control ferroviario podría haber sido la causa de la colisión entre ambos trenes de alta velocidad.

En señal de duelo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aplazó un acto de alto nivel previsto en Madrid en el marco de la Cumbre Mundial sobre la Obesidad 2026. La Real Federación Española de Fútbol también pospuso los 24 partidos de la primera ronda de la Copa del Rey previstos para el 28 de octubre.