Los goles de Mikel Oyarzábal y Pedro Porro no solo dieron a España el pase a la final, sino que elevaron a 13 el total de tantos marcados por el conjunto español en seis partidos. Se trata del mejor registro goleador de España en una fase final de la Copa del Mundo, superando los 11 goles anotados en el Mundial de 1986.
Cabe destacar que España no solo ha mostrado una gran eficacia ofensiva, sino también una notable solidez defensiva. Desde el inicio del torneo, el equipo dirigido por Luis de la Fuente solo ha encajado un gol, recibido en el partido de cuartos de final frente a Bélgica.
