Las fuerzas de seguridad acudieron al lugar después de recibir un aviso por un caso de violencia doméstica. Según informaron las autoridades, la escena del crimen abarcaba una zona extensa, con dos viviendas implicadas y un tercer punto cercano.
En total, diez personas resultaron heridas por los disparos, de las cuales ocho niños fallecieron. Por el momento, no se han dado a conocer detalles sobre los dos supervivientes.
Tras abandonar el lugar, el sospechoso robó un vehículo e intentó huir, lo que desencadenó una persecución policial en la que fue abatido. Las autoridades aún no han revelado su identidad, aunque confirmaron que mantenía vínculos familiares con las víctimas. El móvil del ataque continúa bajo investigación.
