La Casa Blanca dio a conocer el 31 de agosto los primeros detalles del acuerdo petrolero alcanzado días antes entre ambos países.
Según el pacto, el Gobierno estadounidense participará directamente en la estructura operativa del proyecto. La Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra recibirá una participación del 35 % en NABEP, mientras que el Departamento de Estado de Estados Unidos podrá adquirir el 20 % de la producción actual y futura de la empresa al precio de coste. Washington tendrá, además, prioridad para adquirir el 80 % restante.
El petróleo adquirido podría destinarse a las reservas estratégicas de Estados Unidos o a las necesidades de sus fuerzas armadas.
NABEP prevé movilizar unos 100.000 millones de dólares para recuperar y desarrollar la infraestructura petrolera venezolana, con el objetivo de elevar la producción desde los actuales 200.000 barriles diarios hasta más de un millón.
