En una entrevista concedida a Fox News, Trump sostuvo que Irán no controla el estrecho, aunque advirtió que Teherán aún podría obstaculizar la navegación mediante la colocación de minas marinas. También señaló que, si ambas partes no alcanzan un acuerdo, Washington podría atacar el complejo militar de Pickaxe Mountain.

Añadió que Estados Unidos tiene capacidad para destruir puentes y centrales eléctricas iraníes, aunque evitaría atacar las plantas desalinizadoras para no perjudicar a la población civil.

El mismo día, Irán aseguró que mantiene el control de la navegación por el estrecho de Ormuz. Asimismo, desmintió las informaciones sobre una supuesta petición para reanudar las negociaciones con Washington tras la suspensión, por parte de Trump, de la campaña de bombardeos de dos semanas contra territorio iraní.

En otro acontecimiento relacionado, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se reunió ese mismo día en la Casa Blanca con Trump.

Durante el encuentro, ambos dirigentes abordaron la evolución del conflicto, los esfuerzos de negociación con Teherán y la situación de la seguridad regional.