Diversos sectores consideran que se trata de un proyecto sustentado en una sólida base científica, que aborda de manera integral los principales desafíos del desarrollo urbano y rural. No obstante, subrayan que el verdadero reto será convertir esa visión a largo plazo en planes de acción concretos y viables.

Le Ba Chung, residente de la comuna de Gia Lam, en la periferia de Hanói, afirmó que el plan contempla una red de nuevas vías de conexión entre las distintas zonas urbanas, lo que facilitará los desplazamientos de la población siempre que su ejecución se lleve a cabo de forma coordinada.

En su opinión, ello permitiría que sus hijos no tuvieran que alquilar un alojamiento para cursar sus estudios en las universidades del centro de la ciudad.

Chung señaló: “Veo que Hanói se desarrolla cada día más. Como ciudadano, apoyo los programas y proyectos de la ciudad. Mi mayor deseo es que este plan se lleve a cabo con éxito”.

Desde el ámbito empresarial, Le Tuan Anh, director general de la empresa VNSKILL, señaló que la visión de desarrollo de Hanói para los próximos 100 años constituye una referencia fundamental para definir las estrategias de inversión.

Asimismo, añadió: “Esperamos que se cree un nuevo entorno para la inversión y los negocios, con mejores infraestructuras y políticas claras para el desarrollo de los distintos sectores, especialmente en el contexto de la transformación digital. Tengo plena confianza y veo perspectivas muy positivas”.

El Plan Maestro fija como objetivo que, para 2035, Hanói sea una ciudad “culta, avanzada, moderna y feliz”, además de consolidarse como uno de los principales centros económicos, educativos, sanitarios y de innovación de Asia-Pacífico.

Para 2045, la capital aspira a situarse al nivel de las capitales de los países desarrollados, como un centro de conocimiento y tecnología de alcance mundial. De cara a 2065 y más allá, el objetivo es convertir a Hanói en una ciudad global, situada entre las capitales con mayor calidad de vida y bienestar del mundo.