En un comunicado, el grupo de expertos en derechos humanos de la ONU calificó estas medidas unilaterales como un intento de aumentar la presión para obligar a un Estado soberano a cambiar sus políticas mediante medidas coercitivas. Asimismo, advirtió que Cuba corre el riesgo de convertirse en una “Gaza silenciosa” si la comunidad internacional no actúa con urgencia.

Estados Unidos anunció el 23 de julio nuevas medidas contra empresas energéticas y endureció las restricciones a las exportaciones de combustible a Cuba, incluido para fines humanitarios.

Cuba enfrenta una grave escasez de combustible y cortes de energía generalizados, lo que afecta al funcionamiento de los sistemas energéticos, el transporte, el riego y muchos servicios esenciales para la población, incluidos los centros de salud.