Su nombre quedó ligado a la histórica batalla de Dong Khe durante la Campaña Fronteriza de Otoño-Invierno de 1950. Mientras cumplía la misión de destruir un fortín enemigo con explosivos para abrir paso a su unidad, un disparo le destrozó el brazo derecho.
Pese a la gravedad de las heridas, pidió a un compañero que le amputara el brazo lesionado y, con el otro, continuó avanzando con la carga explosiva hasta destruir la posición enemiga, permitiendo el asalto de sus tropas. Su gesta se convirtió en un símbolo del valor, la determinación y el heroísmo revolucionario de Vietnam.
En reconocimiento a sus méritos excepcionales, fue distinguido en 1952 por el Partido Comunista y el Estado con el título de Héroe de las Fuerzas Armadas Populares.
Tras la guerra, continuó sus estudios y siguió con su carrera militar pese a las secuelas físicas. Desempeñó cargos relacionados con la educación política, el trabajo con jóvenes y la gestión de cuadros, y alcanzó el rango de primer coronel antes de retirarse en 1996.
