Bajo el lema “Unir el patrimonio, construir el futuro”, el festival fue concebido como un espacio abierto y dinámico para el intercambio cultural. A través del ao dai (túnica tradicional) las artes escénicas y diversas actividades callejeras, el programa resaltó las expresiones más representativas de la cultura vietnamita y, al mismo tiempo, ofreció a los países participantes una plataforma para compartir, intercambiar experiencias y poner de relieve las particularidades culturales de sus respectivos pueblos.
Durante el acto, el director del Servicio de Cultura, Deportes y Turismo de Hanói, Pham Tuan Long, destacó que la participación de grupos, artistas y artesanos procedentes de 18 países convirtió el evento en un vibrante y emotivo encuentro cultural internacional.
En el proceso de integración internacional, Hanói considera la cultura como uno de los puentes más sólidos para acercar a los pueblos. Según el funcionario, las expresiones artísticas han salido de los escenarios para integrarse en la vida cotidiana de residentes y visitantes, convirtiéndose en parte esencial del festival. Esta iniciativa contribuye también a poner en valor el lago Hoan Kiem, declarado reliquia nacional de especial relevancia y considerado uno de los símbolos históricos y culturales de la capital vietnamita.
