El Comisionado para los Derechos Humanos del Parlamento de Ucrania (Defensor del Pueblo) Dmytro Lubinets, calificó la tregua como "la mayor desescalada desde 2022" y "un importante paso adelante en los esfuerzos humanitarios conjuntos" con Rusia.

Ese mismo día, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció que Ucrania suspendería sus ataques contra refinerías rusas a petición del presidente estadounidense, Donald Trump, siempre que Washington proporcionara a Kiev sistemas interceptores de misiles Patriot.

La tregua humanitaria en Oleshky, contó con el respaldo de la primera dama estadounidense, Melania Trump.

Ambas partes acordaron suspender todas las actividades militares en este sector del frente para facilitar la entrega urgente de alimentos y suministros médicos, así como la evacuación de los residentes, especialmente de las personas mayores, a través de un corredor seguro.