Se trata de una de las mayores movilizaciones de seguridad en Francia en los últimos años, cuya operación se basa en la experiencia adquirida durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024.

El despliegue operativo incluye a casi 500 agentes dedicados a tareas de escolta, 64 unidades móviles de gendarmería y fuerzas antidisturbios, además de cientos de investigadores especializados en ciberdelincuencia y contraterrorismo, expertos en desactivación de explosivos y operadores de sistemas de aeronaves no tripuladas.

A este contingente se suman casi 1.000 militares, principalmente adscritos a la Fuerza Aérea y Espacial francesa. Asimismo, cerca de 10.000 agentes están desplegados en misiones de inteligencia, investigación judicial y mantenimiento del orden público.