Según la autora, la riqueza y diversidad de sus ingredientes realzan el atractivo culinario de la ciudad, donde confluyen las tradiciones gastronómicas de distintas regiones del país. Hanói seduce tanto por su variada oferta de comida callejera como por las múltiples formas de disfrutar de la cocina local en ambientes modernos, desde cafeterías populares hasta restaurantes de alta gama.

Valent recomienda probar el pho bo, la tradicional sopa vietnamita de fideos con carne de res. Entre sus favoritos también destaca el café con huevo, una bebida creada en la década de 1940. Para degustarlo, propone visitar el Café Giang, situado en el casco antiguo, o probar el café helado con yogur en los establecimientos del barrio de Tay Ho.

En cuanto al bun cha, destaca la combinación de carne de cerdo asada al carbón, salsa para mojar, hierbas aromáticas y fideos de arroz. Este plato suele servirse en puestos callejeros a la hora del almuerzo. Entre sus recomendaciones figura el restaurante Bun Cha 74 Hang Quat.

La oferta gastronómica de Hanói va más allá de la comida callejera e incluye establecimientos que sirven cócteles de autor y reinterpretaciones contemporáneas de la cocina vietnamita.

Valent también elogia Tran Dynasty, el restaurante del chef australiano de origen vietnamita Luke Nguyen, cuya propuesta culinaria se inspira en la gastronomía de la dinastía Tran (1225-1400). Otro establecimiento destacado es Tam Vi, galardonado con una estrella Michelin y especializado en platos caseros tradicionales del norte de Vietnam.