El Casco Antiguo de Hoi An. (Foto: vietnamtourism.gov.vn)

La ciudad, Patrimonio de la Humanidad, conserva uno de los barrios antiguos mejor preservados del Sudeste Asiático. Sus calles y callejones, iluminados por miles de farolillos de colores, conforman una estampa única que cautiva a los visitantes.

Hoi An cuenta con cerca de 1.360 monumentos arquitectónicos prácticamente intactos, entre ellos viviendas, templos, pagodas, casas comunales, santuarios, pozos y mausoleos. Todo este legado refleja tanto las tradiciones artísticas de Vietnam como el encuentro cultural entre Oriente y Occidente.

A lo largo de los siglos, los habitantes del casco antiguo han sabido mantener vivas sus costumbres, rituales, prácticas religiosas y gastronomía, transmitiéndolas de generación en generación.

La ciudad atrae también por su entorno natural y por las aldeas artesanales de los alrededores, donde aún perviven oficios tradicionales como la carpintería y la cerámica.