En la ceremonia de apertura, el vice primer ministro Nguyen Van Thang afirmó que, para el pueblo vietnamita, la paz no constituye únicamente una aspiración, sino también un valor sagrado conquistado al precio de la sangre y el sacrificio de las generaciones que nos precedieron. Señaló que Quang Tri, una tierra profundamente castigada por la guerra, se está convirtiendo hoy en un símbolo de paz, amistad y aspiración al desarrollo. Esa transformación no solo constituye un motivo de orgullo para Quang Tri, sino que también proyecta la imagen de un Vietnam amante de la paz, capaz de dejar atrás el pasado para avanzar junto con el mundo hacia el futuro.

El acto inaugural del Festival por la Paz 2026 destacó por una cuidada puesta en escena, fruto de una esmerada preparación tanto en los contenidos como en la realización artística, con la incorporación de modernas tecnologías escénicas y un lenguaje creativo e innovador. Estructurado en tres capítulos: “El fluir de la memoria”, “La luz de la paz” y “El mundo en armonía”, el espectáculo rindió homenaje a los valores de la paz y tendió un puente entre el pasado, el presente y el futuro. Uno de los momentos más solemnes y emotivos fue el toque de la campana por la paz, un acto simbólico que transmitió el anhelo de un mundo en paz, unido y comprometido con el desarrollo sostenible.