(VOVWORLD) - El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, aseguró que la situación interna del país se encuentra actualmente “totalmente bajo control”.
Durante un encuentro con diplomáticos extranjeros celebrado en Teherán, el jefe de la diplomacia iraní explicó que las protestas surgieron inicialmente como consecuencia de dificultades económicas, entre ellas la fuerte depreciación del rial y la reforma del sistema de subsidios, pero que posteriormente derivaron en episodios de violencia con el objetivo, según afirmó, de generar un pretexto para una intervención externa.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi. (Foto: IRIB/Handout) |
Araghchi sostuvo que Irán ha reunido pruebas de la implicación de Estados Unidos e Israel en lo que Teherán califica de “terrorismo interno” y subrayó que las fuerzas de seguridad actuarán con firmeza contra los responsables. Asimismo, instó a los gobiernos del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia a retractarse de sus declaraciones oficiales de apoyo a los manifestantes.
En relación con Washington, reiteró la disposición de Irán a entablar negociaciones con Estados Unidos, siempre que estas se desarrollen sobre la base de la igualdad, el respeto mutuo y sin imposiciones.
El mismo día, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, confirmó que los contactos indirectos entre Teherán y el Enviado Especial de Estados Unidos para Oriente Medio continúan canalizándose a través de la Embajada de Suiza.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la imposición inmediata de un arancel del 25 % a cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán. En un mensaje difundido en la red social Truth Social, precisó que la medida se aplicará a todas o a cualquiera de las transacciones de dichos países con Estados Unidos.