Así lo declaró este jueves el portavoz del Ejército iraní, Mohammad Akraminia, a la televisión estatal, mientras las fuerzas estadounidenses intensificaban, por duodécimo día consecutivo, su campaña de bombardeos sobre territorio iraní.
Durante la jornada, Estados Unidos empleó por primera vez bombarderos estratégicos B-1 en una operación dirigida contra cientos de objetivos en distintos puntos de Irán.
Según fuentes sanitarias iraníes, los ataques causaron al menos dos muertos y una decena de heridos. Teherán denunció, además, que los bombardeos alcanzaron y destruyeron varias infraestructuras civiles consideradas estratégicas.
En otro frente, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió en la red social Truth Social que, si los hutíes continúan atacando buques en el mar Rojo, Washington responsabilizará directamente a Teherán.
Trump afirmó que tanto Irán como el movimiento hutí deberán afrontar una respuesta militar contundente por parte de Estados Unidos. Asimismo, señaló que estudia la posibilidad de reanudar operaciones militares de gran escala contra territorio iraní y que anunciará su decisión próximamente.
Horas antes, los hutíes habían informado del lanzamiento de misiles y drones contra dos petroleros saudíes que navegaban por el mar Rojo.
