Pezeshkian señaló que la inestabilidad y el caos regionales no benefician a ningún país y llamó a los Estados de la región a trabajar juntos para garantizar la seguridad y el desarrollo.
A su juicio, el diálogo y la cooperación son la mejor vía para resolver los problemas actuales, junto con el aprovechamiento de todos los recursos disponibles para evitar que la inestabilidad y los conflictos se extiendan.
Las declaraciones tuvieron lugar después de que fuerzas estadounidenses atacaran la isla iraní de Larak, en el primer enfrentamiento armado entre ambos países en un mes en la zona del estratégico estrecho de Ormuz. En respuesta, Teherán lanzó ataques contra bases en Jordania y Emiratos Árabes Unidos que, según afirmó, son utilizadas por fuerzas estadounidenses.
Según medios estatales iraníes, el ataque estadounidense dejó dos muertos y varios heridos, aunque todavía no está claro si se trata de militares o civiles.
Por su parte, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó en la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, celebrada en Asheville, Carolina del Norte, que Washington mantendrá el bloqueo y aumentará la presión económica sobre Teherán.
El Departamento del Tesoro podría imponer nuevas sanciones cada semana, inicialmente contra bancos que continúen realizando transacciones con Irán, puntualizó.
