Según la práctica política establecida en Iraq, la Presidencia del país corresponde a un dirigente kurdo, la Jefatura del Gobierno a un musulmán chií y la Presidencia del Parlamento a un musulmán suní. En el proceso electoral actual concurren 18 candidatos. Tradicionalmente el cargo presidencial ha recaído en representantes de la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK). En esta ocasión, el Partido Democrático del Kurdistán (KDP) ha presentado como aspirante al actual ministro de Asuntos Exteriores, Fuad Hussein.

La Constitución iraquí estipula que la sesión parlamentaria para la elección del Presidente requiere la presencia de al menos dos tercios del total de los diputados, equivalentes a 220 de los 329 escaños. Un candidato resulta proclamado en primera votación si obtiene dos tercios de los sufragios. En caso de no alcanzarse ese umbral, se celebra una segunda ronda entre los dos aspirantes más votados, en la que resulta elegido quien logre el 51 % de los votos. Tras la elección, el Presidente dispone de un plazo de 15 días para designar al Primer Ministro.