Las operaciones también apuntan a la infraestructura del complejo militar-industrial iraní, clave para sostener su producción y capacidades de defensa.

Hasta el momento, la Fuerza Aérea israelí ha ejecutado más de 800 ataques, empleando unas 16.000 municiones. Paralelamente, las acciones se han extendido a múltiples frentes, con cerca de 7.000 objetivos en toda la zona de conflicto.

Las tensiones se expanden además a los estados del Golfo. En Kuwait, un ataque con drones provocó un incendio de gran magnitud en los depósitos de combustible del aeropuerto internacional, sin dejar víctimas. En Qatar, las autoridades informaron que un petrolero fletado por QatarEnergy fue alcanzado por un misil de crucero en aguas territoriales.