Según la misma fuente, Jerusalén comunicó a Washington que el plan no refleja la posición oficial israelí. Su portavoz, Doron Spielman, afirmó que los servicios de inteligencia han constatado que Hamás continúa rearmándose y reclutando combatientes desde la entrada en vigor del alto el fuego de octubre de 2025. En consecuencia, subrayó que cualquier acuerdo duradero exige, como condición indispensable, una desmilitarización efectiva, verificable e irreversible del movimiento.
Con anterioridad, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había calificado de “hito importante” el documento de quince puntos publicado el 31 de julio por el Consejo de Paz (BoP), destinado a poner en marcha la siguiente fase del plan de paz para Gaza y a impulsar los esfuerzos para poner fin a la devastadora guerra en el enclave palestino. Poco después, Hamás anunció su adhesión a esa iniciativa, que contempla la entrega de su armamento a la Comisión Nacional para la Administración de Gaza (NCAG).
Entretanto, Israel ha mantenido sus ataques contra la Franja de Gaza en los últimos días. Según las autoridades sanitarias gazatíes, los bombardeos israelíes del pasado 2 de agosto causaron al menos 18 muertos.
