El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que unidades de la 36.ª División de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han tomado posiciones estratégicas en el sur libanés y han incrementado la presión militar sobre Hezbolá.

La operación reviste una especial sensibilidad, ya que el río Litani ha sido considerado durante años una línea estratégica fundamental en el sur del Líbano y una zona de seguridad clave en los acuerdos alcanzados tras la guerra entre Israel y Hezbollah de 2006.

El mismo día, responsables militares de Israel y el Líbano mantuvieron conversaciones en Washington con el objetivo de reducir la tensión existente.

Según el Departamento de Estado estadounidense, esta ronda de contactos busca establecer un “canal de seguridad” entre las fuerzas armadas de ambos países para reforzar el actual alto el fuego. Las próximas conversaciones podrían abrir la puerta a un “canal político” destinado a alcanzar un acuerdo de estabilidad a largo plazo.