Así lo anunció el 3 de junio el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, quien afirmó que las nuevas construcciones reforzarán el control israelí sobre el territorio, fortalecerán la seguridad nacional y consolidarán hechos sobre el terreno para impedir la creación de lo que calificó como “un Estado terrorista” en el corazón del país.
La Autoridad Palestina condenó el proyecto de expansión de los asentamientos y advirtió de que las políticas provocadoras de Israel están empujando a la región hacia una nueva escalada de violencia. Asimismo, instó a Estados Unidos a intervenir para frenar esta iniciativa.
Desde hace años, gran parte de la comunidad internacional considera que los asentamientos israelíes en Cisjordania son contrarios al derecho internacional y constituyen uno de los principales obstáculos para la aplicación de la solución de dos Estados, ampliamente respaldada como la vía más viable para alcanzar una paz duradera entre israelíes y palestinos.
