En una entrevista publicada el 12 de julio por el diario Financial Times, Birol afirmó que el bajo grado de electrificación está mermando la competitividad y la soberanía económica de la Unión Europea (UE).

En la actualidad, la electricidad representa apenas el 23 % del consumo final de energía del bloque, una proporción similar a la de Estados Unidos, aunque Europa mantiene una dependencia mucho mayor de los combustibles fósiles importados.

A juicio del responsable de la AIE, la crisis del gas de 2022 exigía medidas mucho más decididas para acelerar la electrificación y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

La Comisión Europea tiene previsto dar a conocer en los próximos días un paquete de medidas destinado a acelerar la electrificación en toda la UE. Entre las iniciativas figuran incentivos para que los Estados miembros reduzcan la fiscalidad de la electricidad y ayudas a los hogares para facilitar la adopción de bombas de calor, vehículos eléctricos y otras tecnologías respetuosas con el medio ambiente.