Más de 6,5 millones de aficionados acudieron a los estadios para apoyar a sus selecciones. Solo el 16 de junio, los recintos deportivos recibieron más de 281.000 espectadores, la mayor asistencia registrada en una sola jornada mundialista.
La ocupación media de los estadios de Estados Unidos, México y Canadá alcanzó el 99,7 %, una cifra que refleja el enorme atractivo del nuevo formato, ampliado a 48 selecciones.
El impacto digital también batió todos los récords. El torneo acumuló 20.000 millones de visualizaciones e interacciones de vídeo en plataformas digitales de todo el mundo, el mayor registro alcanzado hasta la fecha por una Copa del Mundo.
Asimismo, 7,7 millones de aficionados participaron en las actividades organizadas dentro de los FIFA Fan Festivals.
La comparación con Catar 2022 pone de manifiesto el extraordinario crecimiento de esta edición. Mientras que el anterior Mundial reunió a algo más de 3,4 millones de espectadores en los estadios y 1,8 millones de asistentes a los Fan Festivals, las cifras registradas en 2026 prácticamente duplicaron ambos registros.
El impacto económico también fue extraordinario. La competición aportó casi 41.000 millones de dólares al producto interior bruto (PIB) de Norteamérica y generó más de 13.000 millones de dólares en ingresos procedentes de los derechos audiovisuales, la venta de entradas y los patrocinios.
Además, cada ciudad anfitriona de Estados Unidos registró un incremento de la actividad económica de entre 160 y 620 millones de dólares, mientras que la ocupación hotelera en las zonas próximas a las sedes alcanzó el 95 % durante toda la competición.
El dispositivo de seguridad desplegado para el Mundial de 2026 constituyó una operación sin precedentes. Las autoridades estadounidenses coordinaron el operativo con la participación de más de 50 organismos federales y más de 400 cuerpos policiales y agencias locales de seguridad, en uno de los mayores esfuerzos de cooperación institucional realizados con motivo de un acontecimiento deportivo internacional.
