Con esta victoria, el combinado español levantó por segunda vez el trofeo más prestigioso del fútbol mundial, 16 años después de su primer campeonato, logrado en Sudáfrica 2010.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente firmó además un hito histórico al convertirse en el primer campeón del mundo que solo encajó un gol durante toda la competición.
Argentina, liderada por Lionel Messi en la que todo apuntaba a ser la última Copa del Mundo de su carrera, concluyó el torneo como subcampeona tras caer en la final. Por su parte, Inglaterra se hizo con el tercer puesto al imponerse por 6-4 a Francia en el partido por el tercer lugar.
Además de los títulos colectivos, la FIFA distinguió el sobresaliente rendimiento de varios futbolistas a lo largo del campeonato.
El Balón de Oro, que reconoce al mejor jugador del torneo, fue para el centrocampista español Rodri. Su serenidad, liderazgo y dominio del centro del campo resultaron decisivos para el funcionamiento de La Roja y contribuyeron de forma determinante a la conquista del segundo título mundial de España.
La Bota de Oro, concedida al máximo goleador, recayó en el delantero francés Kylian Mbappé, autor de 10 goles en ocho partidos. Con ese registro, Mbappé se convirtió en el primer futbolista de la historia en conquistar este galardón en dos Copas del Mundo consecutivas. Además, elevó a 22 su cifra de goles en fases finales mundialistas, consolidando su récord como máximo goleador de la historia de la Copa del Mundo.
El Guante de Oro, reservado al mejor guardameta, fue para Unai Simón. El portero español solo encajó un gol en siete partidos y estableció un nuevo récord mundialista al permanecer 650 minutos consecutivos sin recibir ningún tanto.
El premio al Mejor Jugador Joven correspondió al español Pau Cubarsí, mientras que el Premio FIFA Fair Play fue otorgado a Países Bajos.
