El IIF explicó que este fuerte aumento responde a unas condiciones financieras internacionales más laxas, a la depreciación del dólar estadounidense y a la adopción de políticas monetarias más expansivas por parte de los principales bancos centrales.
Los mayores incrementos en el valor de la deuda se registraron en China, Francia, Estados Unidos, Alemania, el Reino Unido y Japón, en parte debido a la depreciación del dólar estadounidense, que ha caído cerca de un 10 % frente a una cesta de monedas de sus principales socios comerciales desde principios de año.
Además, el IIF advirtió que, en lo que resta de 2025, los mercados emergentes deberán afrontar el reembolso de una deuda récord de casi 3,2 billones de dólares en bonos y préstamos con vencimiento.
