Se trata del primer incremento desde julio de 2023 y supone un nuevo endurecimiento de la política monetaria para contener la persistente inflación.

Los responsables de la Fed respaldaron por unanimidad la decisión y señalaron que el aumento de los tipos es necesario ante la persistencia de una inflación elevada y que, al mismo tiempo, contribuirá a que esta vuelva al objetivo del 2 %.

Durante una rueda de prensa celebrada ese mismo día, el presidente de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal, Kevin Warsh, declaró: “La actividad económica está creciendo a un ritmo sólido. Aunque la incertidumbre sigue siendo elevada, el gasto interno mantiene su resiliencia, la productividad registra un fuerte crecimiento y la inversión de capital continúa en niveles elevados. Sin embargo, la inflación sigue siendo alta. La decisión de política monetaria adoptada hoy contribuirá a que la inflación vuelva al objetivo del 2 %. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) garantizará la estabilidad de los precios”.

Tras el anuncio, el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a exigir a la Fed que reduzca los tipos de interés “de inmediato”. El mandatario ha reclamado reiteradamente una reducción significativa de los tipos y ha sostenido que el elevado coste del crédito perjudica a la economía.