To Lam señaló que el documento debe sustentarse en cuatro grandes orientaciones rectoras. Entre ellas, destacó la necesidad de mantener firmemente los fundamentos ideológicos del Partido y, al mismo tiempo, renovar de manera profunda los métodos de trabajo en este ámbito. Según afirmó, la firmeza garantiza la coherencia del rumbo político, mientras que la innovación resulta indispensable para responder a los desafíos de la nueva etapa. Añadió que, cuanto más modernos sean los métodos empleados, más sólida deberá ser la base política, ideológica, teórica y estratégica de la labor ideológica.
“La labor ideológica trasciende las funciones de información y educación. Está llamada a orientar la conciencia social, forjar consensos en torno a las políticas y decisiones estratégicas, afianzar la disciplina en su aplicación, sistematizar la práctica para elevarla al plano teórico y fortalecer de manera constante la confianza del pueblo en el Partido, el Estado y el sistema político. Es preciso conjugar estrechamente la construcción y la defensa, considerando la primera como tarea fundamental y la segunda como misión permanente. Construir supone fortalecer la confianza política, consolidar la firmeza ideológica, desarrollar la cultura del Partido, promover un ecosistema informativo saludable y reforzar la capacidad de resistencia de la sociedad frente a corrientes ideológicas nocivas. Defender exige refutar las tesis erróneas y hostiles, corregir las desviaciones y prevenir la difusión de contenidos perjudiciales. La persona constituye el núcleo de toda acción ideológica; los cuadros representan el factor decisivo para su éxito; y el pueblo es, simultáneamente, el criterio fundamental para evaluar sus resultados y la fuerza esencial en la defensa de los fundamentos ideológicos del Partido”, manifestó To Lam.
El máximo líder de Vietnam resaltó que una labor ideológica sólida, innovadora y centrada en las personas resulta esencial para consolidar la confianza social y fortalecer los fundamentos ideológicos del Partido.
