La medida busca cubrir los costes de los controles aduaneros y frenar la llegada masiva de productos baratos, especialmente a través de plataformas extranjeras de comercio electrónico.

La nueva tasa se aplica a cada paquete y se suma al gravamen de 3 euros que la UE introdujo en julio de 2026 para los envíos de pequeño valor, inferiores a 150 euros. Este último tiene carácter temporal y está previsto que se mantenga hasta 2028, cuando entre en funcionamiento el nuevo sistema informático aduanero de la UE. La tasa de gestión será abonada por las plataformas de comercio electrónico, los vendedores o las empresas de transporte, y recaudada por los 27 Estados miembros. Del importe recaudado, el 75 % se destinará al presupuesto comunitario y el 25 % restante corresponderá a los Estados miembros.

Estas medidas reflejan los esfuerzos de la UE por reforzar el control del comercio electrónico transfronterizo, proteger a los minoristas comunitarios y exigir mayor responsabilidad a las plataformas por las mercancías que introducen en el mercado.