La apertura gratuita de las principales instituciones del bloque se considera un esfuerzo por reforzar la conexión entre estas y la ciudadanía, en un contexto en el que la UE enfrenta numerosos desafíos en materia de seguridad, economía y geopolítica.
Este año, el Día de Europa tiene un significado especial al conmemorarse el 76.º aniversario de la Declaración Schuman, documento que sentó las bases del proceso de integración europea tras la Segunda Guerra Mundial. Con este motivo, los líderes de la UE destacaron de manera conjunta el espíritu de solidaridad y los valores comunes que Europa ha promovido durante décadas.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, afirmó que el Día de Europa es una celebración para todos los ciudadanos del “Viejo Continente”, y subrayó los logros alcanzados gracias a la fuerza colectiva europea. Según señaló, el bloque continental continuará construyendo un futuro común basado en el espíritu de “unidad en la diversidad”, orientado hacia la paz, la libertad y las oportunidades de desarrollo para todos los ciudadanos.
Con el mismo mensaje, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, destacó que precisamente la cohesión entre los pueblos ha forjado a la fuerza y la identidad de la Europa moderna.
En un contexto en el que Europa enfrenta múltiples presiones derivadas de conflictos de seguridad, dificultades económicas y competencia geopolítica global, los líderes europeos consideran que el Día de Europa de este año no solo tiene un significado simbólico, sino que también constituye una oportunidad para reforzar la confianza de la ciudadanía en el proyecto de integración europea.
Los resultados de una encuesta publicada recientemente por la CE muestran que cerca del 75 % de los ciudadanos considera que su país se beneficia de pertenecer a la UE, mientras que el 75 % de los encuestados afirmó sentirse ciudadano europeo, el nivel más alto jamás registrado.
