El dirigente subrayó que, por primera vez, se pone en marcha un programa de carácter integral y de amplio alcance, que abarca múltiples sectores y ámbitos y tendrá un impacto directo en decenas de millones de personas, especialmente en las zonas rurales y montañosas, así como en las comunidades de minorías étnicas.

Al respecto, afirmó: “La integración de los programas nacionales debe traducirse en mejoras sustanciales de la gestión, mediante la reducción del número de entidades y procedimientos administrativos, así como la eliminación de la fragmentación y la duplicación de esfuerzos. Asimismo, debe aumentar la eficiencia en el uso de los recursos y concentrar los recursos estatales en inversiones estratégicas de máxima prioridad. Además, se debe dar prioridad a las tareas esenciales que inciden directamente en la vida de la población, como garantizar el suministro de agua para uso doméstico, el acceso a tierras para la construcción de viviendas y la producción agrícola, y la protección de los medios de vida, especialmente de las personas que residen en zonas desfavorecidas o pertenecen a grupos vulnerables. La eficacia de estos programas debe evaluarse en función del grado de cumplimiento de las metas y los objetivos establecidos, la eficiencia en el uso de los recursos y los beneficios concretos que generan para la población”.

Al hacer hincapié en el principio de que “las localidades deciden, ejecutan y asumen la responsabilidad última de los resultados”, el jefe de Gobierno afirmó que la delegación de competencias debe ir acompañada de la asignación de recursos correspondientes, así como del fortalecimiento de las labores periódicas de inspección y supervisión, con la participación de la Inspección Gubernamental y del Departamento de Control Disciplinario del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam.